8 de febrero de 2016

Baile de lenguas - Capítulo II: Balada

¿Una leyenda? La verdad es que me quedé impactada. No sabía que siguiera siendo conocida en el mundo del baile. Ese mundo es muy amplio, hay diferentes estilos y el mío era el ballet, y el de Yago la bachata. Aparte hay gente de todas partes de España, y del mundo. Yo empecé a competir a los doce y a nivel internacional a los diecisiete. Y conocí a muchísima gente, ¿cómo es posible que Yago, siendo nuevo en el mundo del baile y dedicándose a la bachata, haya oído hablar de mí que hace tiempo que dejé el baile y me dedicaba mayoritariamente al ballet? 

La verdad es que me halagaba mucho. No me había dicho que hablaran mal de mí, sino que era una leyenda. Yo pensaba que cuando una persona se alejaba de algo por tanto tiempo, dejaba de ser recordada. Yo no me creía la excepción, aunque esperaba que al menos en el mundo del ballet a nivel nacional sí se me recordara. Porque yo era buena, muy buena, pero no me creía ser tan buena como para ser… leyenda. 

Sin duda Gala pudo haber sido la causa. Ella era su compañera de baile, seguramente pasaron horas hablando y, en alguna conversación sobre ballet, habrá salido mi nombre. También es cierto que hay muchos vídeos de mis competiciones en Internet y cualquiera que me busque encontrará alguna de mis mejores noches en esos vídeos.